lunes

La justícia de les coses.

Avui, les ganes són de rendir homenatge a la poesia de les coses, és a dir, a la justícia de les coses. I sí, ell ho diu més bé que jo:

Parler de patience à des passionnés c'est passer à côté. 

Émile Cioran


sábado

Escapar amb Nacho Vegas.

Se dice que la palabra escapar viene del latín "ex" (que quiere decir sacar) i "cappa" (que quiere decir capa). Cuando los soldados querían huir de una batalla, debían sacarse la capa para poder hacerlo. Si este origen es cierto o no tal vez es lo de menos, la etimología de las palabras es una bella ficción. Bella y necesaria. 
Cómo se hizo de noche, por fin supe que llevaba días y meses queriendo retirarme esta capa... Decidí que no hay nada que perder. Sale un tren hoy antes del amanecer. La capa y todas las capas con las que me he cubierto, se irán, hacia otro lugar. Si. Las iré arrojando mientras corra.  Probaré a ser otra persona. Probaré a morir un poco. No sé hasta dónde probaré, ni hasta dónde llegaré. Mejor apueste por el riesgo: hasta dónde no queden más capas por quitarse. 
Y cuando se acaben, que habrá? Que habrá más allá? Poder comprobar, todo lo que cambió. Y todo lo que sigue igual. Y que así seguirá.
Cuando el espejo en el que me miraba se rompa, cual de sus pedazos me representará mejor? 
Yo que creí ser amable con la luna. Encontré su palidez allí en mi hogar...(en mi propio hogar).


C.


miércoles

Tres.

He venido a marcharme. Cómo todos vosotros, sólo tengo tres. Tres segundos. Tres segundos es menos que cualquier noche y que todas las noches juntas, lo que dicen que dura la memoria de un pez, lo que se calcula que dura el presente: el tiempo justo de captar, a veces asimilar y desaparecer. Mutación. Extinción. Esperanza.

C.

domingo

La reinvención del amor por Alain Badiou

El amor es un gesto muy fuerte porque significa que hay que aceptar que la existencia de otra persona se convierta en nuestra preocupación. Mi idea sobre la reinvención del amor quiere decir lo siguiente: puesto que el amor se refiere a esa parte de la humanidad que no está entregada a la competencia, al salvajismo; puesto que, en su intimidad más poderosa, el amor exige una suerte de confianza absoluta en el otro; puesto que vamos a aceptar que ese otro esté totalmente presente en nuestra propia vida, que nuestra vida esté ligada de manera interna a ese otro, pues bien, ya que todo esto es posible ello nos prueba que no es verdad que la competitividad, el odio, la violencia, la rivalidad y la separación sean la ley del mundo. El amor está amenazado por la sociedad contemporánea. Esa sociedad bien quisiera sustituir el amor por una suerte de régimen comercial de pura satisfacción sexual, erótica, etc. Entonces, el amor debe ser reinventado para defenderlo. El amor debe reafirmar su valor de ruptura, su valor de casi locura, su valor revolucionario como nunca lo hizo antes. No hay que dejar que el amor sea domesticado por la sociedad actual –que siempre busca domesticarlo–. En otros tiempos, las sociedades clericales y tradicionales buscaron domesticarlo por el matrimonio y la familia. Hoy se busca domesticar al amor con una mezcla de pornografía libre y de contrato financiero. Pero debemos preservar la potencia subversiva del amor y apartarlo de esas amenazas. Y ello es extensivo a otras cosas: el arte debe también apartarse de la potencia del mercado, la ciencia igualmente. Allí donde hay un pensamiento humano activo y desinteresado hay un combate para liberarlo de los intereses.

El amor saca a la luz lo que es una diferencia. En el amor aceptamos ponernos de a dos para explorar no ya lo que creían los románticos, es decir, la fusión, sino lo que es aceptar la diferencia del otro, aceptarla apasionadamente. El amor es todo lo contrario del individualismo que nos proponen. Se nos propone una soberanía del individuo, pero en realidad el individuo sólo es soberano de sus propios intereses. En cuanto hacemos algo interesante dejamos de ser soberanos. Si realizamos una demostración matemática los otros matemáticos vendrán a verificar que es cierta, dependemos de ellos. En el amor ocurre lo mismo. La soberanía es compartida con la presencia del otro. La idea de la soberanía individual es pobre porque excluye las actividades interesantes de la vida humana. El individuo se vuelve creador cuando acepta dejar de ser soberano.

Alain Badiou, Elogio del amor

lunes

Pequeño homenaje

 Empezar recordando y recitando en voz baja..

En aquel sitio,
muchachita de la fuente,
que hay junto al río,
te quitaré la rosa
que te dió mi amigo,
en aquel sitio,
muchachita de la fuente,
yo te daré mi lirio.
¿Porqué he llorado tanto?
¡Es todo tan sencillo!
Esto lo haré ¿no sabes?
cuando vuelva a ser niño,
¡ay! ¡ay!
cuando vuelva a ser niño.

Lorca