miércoles
Por fín. Revelación. A este corazón sin tripas, no le hacía falta más cielo sino pies y un trozo de suelo para andar.Si. En las ciudades de acero se anda con los pies tocando al suelo, y éste desvalido, buscando todavía pájaros entre hormigón. Alguno salvado andará cómo él, todavía camino del monte, extraviado y medio gélido. Ese pájaro era un poco mi sueño de ayer, hasta que al alba o todavía de noche, que importa, encontró por fín un durmiente. Y aquí estoy. Yo soy sus restos, los que te miran de lejos y ven cómo nacen desiertos entre mis manos, con ganas de volver a apagar la luz. De vivir sin luz. Eternamente sueño. De tripas corazón y los pies en el suelo para otro día.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
com m'agrada llegir-te, i com t'entenc avui. bona nit bonica*
ResponderEliminar